Archivo de la categoría: Proyecto vital

El futuro del eHealth está en la nube

Casi un mes después de mi último escrito, vuelvo a escribir. Eso de participar en un cambio de HIS y al mismo tiempo en un cambio de Hospital es muy enriquecedor, pero muy agotador al mismo tiempo y otros espacios que se habían hecho un hueco en mi vida se resienten. Gestionar un cambio tan radical no es facil. Todos intentamos, seguro, ser eficientes, organizados, comprometidos, responsables, profesionales… quizá estaría  bien añadir también el adjetivo “divertido” o “feliz”. Seguro que las cosas irían de otra manera. Pero hay pocos incentivos para ello. Yo reconozco que hace tiempo que me es demasiado fácil quejarme. Consciente de ello puse un cartel en mi casa que reza “No te quejes, agradece lo que tienes y haz que sea excelente. ” al que veo cada dia cuando me despierto. Por descontado que todavía no he logrado hacerlo, pero lo intento, sí, lo intento…  A veces realmente hay motivos para la queja, pero la mayoría de las veces no es así. De hecho, la inmensa mayoría de las veces no es así. Y eso me recuerda a un antiguo artículo del Harvard Business Review titulado “Why you need to be a happier manager” de recomendable lectura. Pero no hay que confundir la felicidad con vivir en una nube… aunque los informáticos nos empecinemos en vivir en ella. De hecho cada vez son más los que insisten en que el “cloud computing” es el futuro, también en el entorno sanitario. Microsoft también se ha sumado a la moda y prueba de ello son los artículos “Health IT future is the cloud” parte 1 y parte 2 del BlogHealth. Espero que las nubes informáticas no se conviertan en nubarrones negros demasiado rápidamente, descarguen y desaparezcan. Porque desaparecer, van a desaparecer seguro, pero no ahora sino cuando todos vivamos ya en la nube y las grandes empresas informáticas prevean que ya nos pueden volver a vender la tierra. Mientras tanto, no hay duda, el futuro está en la nube.

Para acabar hoy os dejo con un vídeo sobre un artilugio de telepresencia… creo que aún nos queda mucho camino por andar (y el teletransporte ¿para cuando?).

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¿Conocéis la historia de la milla en 4 minutos?

La semana pasada, Mitch Ditkoff publicó en su blog sobre innovación “Idea Champions”  una lista de 100 maneras baratas de ser más creativo en el trabajo. Recomiendo su lectura ( y aplicación de alguna de las ideas, claro). Veréis que la lista es creativa en si misma. De entre todas mi mente se ha fijado hoy en la número 4 que anuncia así “Present your challenge to a child”. No es la primera vez que lo oigo y de hecho debo confesar que lo he puesto en práctica alguna vez con mis hijas…con resultado negativo  :-(.  Aunque mis intentos hasta el momento no hayan sido exitosos (creo que era Churchil que decía que el éxito consiste en ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo) el enunciado tiene su lógica. La mente de los adultos está muy, pero que muy condicionada por nuestra experiencia, por la de los demás y por lo que dirán (o han dicho ya!).  Nuestra mente nos impone muchos más límites de los que realmente existen. Un niño sin embargo todavía conoce poco sobre las leyes del mundo en el que vive y, precisamente por eso, puede ser capaz de ver soluciones donde los adultos no las vemos. Y sino… al menos te habrás pasado un rato divertido escuchando sus ocurrencias! 🙂

¿Conoceis  la historia de la milla en cuatro minutos? durante miles de años, la gente sostuvo la creencia de que era imposible para un ser humano recorrer una milla de distancia en menos de 4 minutos. En 1954, sin embargo, Roger Bannister rompió esta imponente barrera. Se dispuso a conseguir lo imposible, no sólo mediante una preparación física, sino también mediante el constante ensayo del intento en su mente, rompiendo mentalmente la barrera de los cuatro minutos en tantas ocasiones, y haciéndolo con tanta intensidad emocional, que creó referencias vívidas que se convirtieron en una orden incuestionable para que su sistema nervioso produjera el resultado. Muchas gente, sin embargo, no se da cuenta de que el aspecto más grandioso de esta hazaña es lo que hizo para los demás. Nadie había sido capaz de recorrer la milla en cuatro minutos en toda la historia de la raza humana, pero un año después de que Roger rompiera esa barrera, ya lo habían conseguido también otros treinta y siete corredores!!. Su experiencia les proporcionó referencias lo bastante fuertes como para crear la sensación de certidumbre de que ellos también podían hacerlo puesto que otros ya lo habían conseguido. Al siguiente año ya eran más de trescientos corredores los que habían hecho lo mismo.

Me imagino a Roger Bannister, antes del evento respondiendo a la pregunta del incrédulo con mente de adulto: “¿imposible? tonterías, solo lo dices porque nadie lo ha conseguido nunca”. No hizo caso ni de su experiencia, ni de la de los demás, ni de lo que dirían. Se creyó, como le pasa a los niños, que no había ese límite.. y acertó.

Ala, toca sesión de risoterapia, os dejo con la verdadera historia de como Ulises venció a las Sirenas. Lo he visto navegando, navegando, en el blog “Un respeto a las canas“. Buenísimo 🙂

Ser original: ser tu mismo, actuar como tal.

La RAE define la palabra “original” como “Que resulta de la inventiva de su autor”. O también “Que tiene, en sí o en sus obras o comportamiento, carácter de novedad”. Ser original se liga siempre con ser creativo, puesto que “crear” es “producir algo de la nada”. Por otro lado, sabemos que cada persona es particular, diferente al resto. Luego, no debería ser difícil ser creativo y original, bastaría con hacer las cosas a nuestra manera. De hecho los grandes personajes que han cambiado la historia lo han podido hacer porque han pasado por el mundo “a su manera”. No es que piensen de manera diferente al resto. Es que actuan diferente. Actuan tal como piensan, haciendo caso omiso a las normas establecidas, o conociéndolas tan a la perfección que saben perfectamente cuando saltárselas. Y lo hacen. Al final lo importante siempre es la acción. Si las acciones estan de acuerdo con las normas establecidas, no hay diferenciación posible, solo continuidad. Solo si las acciones se corresponden con tu propia manera de entender la vida puedes diferenciarte del resto, ser original, ser creativo.

La semana pasada terminé de leerme el libro “Vision Mongers. Making a life and a living in photography” de David DuChemin, fotógrafo al que sigo últimamente con asiduidad en su blog y twitter y que recomiendo vivamente. En él narra la experiencia de otro fotógrafo, Chase Jarvis, del que dice que no conoce el término competencia, solo cooperación. Y esa es la base de su éxito. Chase comparte todos sus trucos y técnicas fotográficas sin ningún problema. Lo que lo diferencia del resto de fotógrafos es su visión personal de cada momento que sabe plasmar perfectamente en cada fotografía. Eso no hay quien lo copie. Es genuino. Original. Es él mismo. La técnica es condición necesaria, pero no suficiente. Tal como dice David DuChemin “Gear is good. Vision is better”.

Ser original, es arriesgado: te pueden señalar. Es más seguro seguir al resto del rebaño, no destacar, y además puedes vivir perfectamente así. De hecho es lo que hacemos la mayoría… maldita sea!

Os dejo con un vídeo publicitario cuyos creadores sí han sabido ser originales. Vaya que sí.

Pedid y se os dará.

Hace unos días, estaba yo en casa de mi cuñada, en el balcón. Un segundo piso. Justo delante de una rotonda. De repente un coche se para en medio de la rotonda. Sale una mujer y me grita “¿Sabes por dónde se va al Festival Park? Se lo indico. Sube al coche y se va. Todo pasó en 15 segundos. Esta mujer estaba perdida y en 15 segundos encontró el camino. El secreto: pedir. Gesto pequeño. Grandes beneficios.

Aprendamos a pedir. Pidamos pues.  Sin complejos. No cómo el que exige que le den.  Ni como el que sabe que no le van a dar. Sino como el que expresa un deseo y sabe que necesita de los demás para alcanzarlo. Te sorprenderá lo que puedes conseguir.

Y es que ya lo dice la biblia: “Pedid y se os dará” Mt. 7,7.  Y aunque ciertamente la vida no nos da siempre lo que pedimos, sí nos suele dar siempre lo que necesitamos.

Zappos y twitter te ayudan a … ¿ser mejor persona?!

ceo-twitter-promoÚltimamente se ha comentado mucho sobre Zappos, al ser comprada por Amazon por 847 millones de dolares.  Intentando saber los motivos que han llevado a Jeff Bezos a realizar esta compra me tropecé con el blog del CEO de Zappos, Tony Hsieh. En él habla de como twitter le ayuda a ser mejor (y más feliz) persona!. ¿Como lo veis? Cuando me apunté a la Universidad de las Islas Baleares – UIB– allá por el año 89 para estudiar informática creí que era una ciencia exacta. Luego me di cuenta que de eso nada, que los ordenadores muchas veces hacen lo que quieren (o al menos muchas veces no entendemos por qué hacen lo que hacen y no lo que nosotros queremos que hagan ¿No te ha pasado alguna vez?). Aprendí que era un disco duro (mi Amstrad CPC 464 no tenía), y el DOS (primer sistema operativo de Microsoft). Desde entonces ha llovido mucho (internet, email, realidad virtual, videoconferencia, portátiles, móviles, redes sociales…).  Realmente la informática ha evolucionado (lo sigue haciendo gracias a Dios) mucho. Y normalmente se le asocia (o asociaba) como algo frio, calculador, exacto, máquina, robot…. Yo ya aprendí que esto no era así, ya lo sabéis,  pero han tenido que pasar 20 años y la llegada de twitter y el boom de las redes sociales para que alguien, de reconocido prestigio mundial, diga abiertamente que gracias a las nuevas tecnologías es mejor persona!. Algunos no lo creerán (ni querran probarlo). Peró Tony explica cómo. Lo mejor es que leáis su blog (en inglés claro), pero no me resisto a enumerar sus 4 razones:

1.- Transparencia y Valores:  Twitter constantemente le recuerda quien quiere ser y cómo quiere que sea Zappos.

2.- Reencuadre de la realidad: Twitter le ayuda a buscar maneras de ver la realidad con más humor y positivismo.

3.- Ayudando a otros: twitter le hace pensar en como realizar un impacto positivo sobre la vida de otras personas.

4.- Gratitud: Twitter le ayuda a valorar y apreciar las pequeñas cosas de la vida.

Está claro: Lo sigo en twitter.

¿Cuánto hace que no te paras a pensar?

Estos días, en el hospital, estamos organizando unas visitas a hospitales de la península para ver in situ varios softwares que nos gustaría implantar en el futuro. Algunos de los interesados no pueden viajar porque tienen mucho trabajo. Y esto me ha recordado que muchas veces estamos más pendientes del día a día, que de planificar nuestro trabajo. Estamos más pendientes de la acción que de la planificación. Más pendientes de la tarea que del proyecto. Nos parece que si dejamos de realizar las tareas que realizamos cada día, todo irá mal. Sin embargo, ¿no nos vamos de vacaciones cada año y el trabajo sale adelante igualmente sin nosotros? ¿No caemos enfermos algunos días y la empresa no se hunde? Luego no somos tan imprescindibles. Luego estará bien dedicar más tiempo a pensar. Así, las acciones serán más eficaces y no perderemos de vista los objetivos.

Lección aprendida en San Joan

sant joan 2009 409Estos dias he estado en las fiestas de San Juan de mi pueblo, en Ciutadella de Menorca, como cada cada año que puedo. Realmente son diferentes a cualquier otra fiesta que hayais podido ir y si os gustan los caballos, os la recomiendo. El caso es que es una tradición ancestral y los ciutadallencs lo llevamos en el corazón. Este año, el “Caixer Señor” (algún dia os contaré quien es quien en las fiestas) que hacia poco menos de 1 mes que se había operado del menisco,  tuvo una caída aparatosa del caballo volviéndose a lástimarse la misma rodilla. Teniendo en cuenta que los jinetes se pasan prácticamente 32 horas seguidas sobre el caballo, nadie esperaba que pudiera terminar las fiestas. Sin embargo, en una lección de pundonor y dejándose guiar por su pasión por las fiestas y el sentido del deber (el “Caixer Senyor” es el máximo responsable de las fiestas de San Juan en Ciutadella) logró llegar a su fin, con gran alegría propia y agena, aunque dando muestras visibles, an algunos momentos, de dolor. Esto me hizo pensar…. ¿Y si nos tomáramos nuestro trabajo con la misma pasión? ¿con el mismo sentido del deber? si esto fuera así habríamos cambiado radicalmente la sociedad.  Hoy en dia, quien consigue hacer esto parece estar tocado por la varita de la suerte. La ventaja es que a la suerte se la puede buscar. ¿Te animas?