A clase de retórica con Obama y la reforma sanitaria.

obamaEran las dos de la madrugada cuando llegué a mi habitación del hotel en el que estaba alojado durante mi viaje a Amsterdam y la región norte de Friesland (por cierto, no había esta nunca: impresionante paisaje, plano como la mesa de un villar, i del mismo color!). No tenía sueño así que cogí el mando del televisor  y me dispuse a zappear. Cuando ya casi no quedaban canales me topé con el discurso del presidente de los EEUU (que a veces parece el presidente de todos, pero no, solo lo es de Estados Unidos) defendiendo su modelo de sanidad pública. Lo seguí un buen rato. Me interesa el debate que se ha abierto en EEUU sobre este tema y me interesaba también ver como se desenvolvía Obama. Todas las previsiones convenían en que sería difícil convencer incluso a algunos de sus propios partidarios. La realidad fue bien distinta. Obama hablaba como siempre lo hace: con convicción. Sus partidarios, se levantaban de sus asientos y lo aplaudían visiblemente contentos. Y esto sucedía varias veces por minuto (un poco exagerado, la verdad, pero es que en Estados Unidos todo es exagerado!).

Realmente este hombre tiene un don para la retórica, ciencia imprescindible en las escuelas de la antigua Grecia, Roma y la Eda Media, pero que hoy en día ha sido desplazada por otras  asignaturas, posiblemente menos útiles. El caso es que Obama hizo un discurso impresionante. Empezó hablando de la economía (y es que estamos en época de crisis y su propuesta necesita mucho dinero para hacerse realidad) para enseguida decir: “Pero no estamos aquí para erradicar la crisis. Estamos aquí para construir el futuro. Por tanto, esta noche, vuelvo aquí para hablaros a todos sobre un tema que es central para ese futuro, y este tema es nuestra sanidad. No soy el primer presidente que habla de esta causa, pero estoy decidido a ser el último”. ¿Quién se resiste a construir el futuro?. Y siguió apelando al espíritu americano (lástima que no exista un espíritu español!) y argumentando que desde Theodore Roosevelt hasta hoy, tanto demócratas como republicanos han atendido a este problema desde varios puntos de vista. Y es que el problema no es tanto si se debe reformar el sistema o no, sino cómo hacerlo.

No es mi intención seguir con el discurso que hizo, aunque realmente no tiene desperdicio y podéis encontrar un análisis muy interesante en la revista Harvard Business Publishing. Sí me interesa saber hasta dónde llegará este hombre en su reforma sanitaria. Después de ser el primer hombre de raza negra en ser el presidente de los Estados Unidos de América no es descabellado pensar que pueda ser el primer hombre en lograr el cambio en la sanidad estadounidense. ¿Qué es más difícil?. Este hombre, de momento, no conoce sus límites y actúa como tal. Quizá su pretendida reforma sanitaria se los mostrará. O quizá no y sea él quien nos demuestre al resto que la mayoría de nuestra limitaciones son irreales, simplemente nos las creemos e imponemos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s